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viernes, 15 de octubre de 2021

La Corte IDH declaró responsable al Estado ecuatoriano por la desaparición de Gustavo Garzón en Plan V, 20211013

 La Corte IDH declaró responsable al Estado ecuatoriano por la desaparición de Gustavo Garzón



Con votación unánime, la Corte Interamericana de Derechos Humanos resolvió que el Estado ecuatoriano violó el derecho a la vida, integridad, libertad personal, garantías judiciales y de protección judicial de Gustavo Garzón Guzmán.

MAYRA CAIZA


El Estado ecuatoriano sumó su trigésima cuarta sentencia por violar los derechos humanos en su territorio. La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) declaró este 7 de octubre de 2021, responsable al Estado de Ecuador por la desaparición forzada del escritor Gustavo Garzón Guzmán y dictó cinco medidas de reparación. Su familia mira con esperanza estas medidas que obligan al Estado a continuar con la investigación del caso y a enjuiciar a los responsables.


Con votación unánime, la Corte Interamericana de Derechos Humanos resolvió que el Estado ecuatoriano violó el derecho a la vida, integridad, libertad personal, garantías judiciales y de protección judicial de Gustavo Garzón Guzmán, escritor quiteño desaparecido la madrugada del 10 de noviembre de 1990, en el sector de La Mariscal, norte de Quito.


Esta sentencia es el resultado de una lucha constante y tenaz de mi madre Clorinda Guzmán, dice Rodrigo Garzón, hermano menor de Gustavo que mediante llamada telefónica relata que la sentencia les causa emoción porque se reconoce la responsabilidad del Estado, pero asegura que todavía está pendiente el objetivo primordial de la familia: saber la verdad, dónde está Gustavo y qué le ocurrió.


Gustavo Garzón Guzmán nació el 8 de junio de 1958, es el cuarto hijo de doña Clorinda. Su madre recuerda que a Gustavo le gustaba leer y escribir. En el Colegio Montufar escribió sus primeros textos. Luego vendría su cuento ¡Mijito Maaar! que cuestiona la vida militar y que fue presentado en la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE). El contenido del cuento molestó a sus jefes de la empresa Ecuatoriana de Aviación y le dejó sin empleo.


Era la década de los 80 y Gustavo ingresó a trabajar en el quiosco de la CCE donde podía leer cuanto libro recaía en sus manos. A la par ingresó al taller de literatura del escritor Miguel Donoso Pareja donde se consolidó como un escritor.


“La poca distancia que existe entre la alegría y la tristeza, la angustia y la intranquilidad está ocupada por un pasillo en donde, tal parece, transcurre la vida diaria, lo normal. No hay éxtasis duraderos, todo se va, se transforma en lo que se ha convertido en llamar pasado”. Fragmento del cuento Crisis del caracol


“Ser feliz parece posible, decisión unánime, aunque lagarto palma y palma, balanza sin justicia. Lagarto sin six, sax, sex ni Parker ni Julio Lagarto con ganas de mudar de piel (…) Sabes que un día encontrarás la libertad, pero no debes sentarte a esperarla”. Fragmento del cuento Apuntes 9: hora cero.


Los dos fragmentos son parte de los 15 cuentos publicados en el libro Brutal como el rasgar de un fósforo de Gustavo Garzón Guzmán, que salió a la luz un año después de su desaparición.


Cuando Gustavo desapareció  tenía 32 años de edad y había publicado obras individuales y varios cuentos en complicaciones. En 1983 Libro de Posta; en 1985, Quito: del arrabal a la paradoja; en 1987, Ensayo: Coplas populares del Azuay; y Brutal como el rasgar de un fósforo, estaba en la imprenta antes de su desaparición,  en 1991.


Dos años después de su desaparición; en 1992  se publicó el libro Del virus humano y su circunstancia;  en el 2010, Vivo en medio de tantos muertos, y  en el 2011, Más allá de la transparencia, esta última es una serie de ensayos sobre la literatura ecuatoriana, el escritor y su realidad, y  la poesía de Euler Grande. Las tres últimas obras son parte de los manuscritos inéditos de Gustavo.  



Gustavo Garzón fue integrante de los talleres literarios de la CCE. Foto: Elizabeth Ledesma/Inredh


CUANDO GUSTAVO DESAPARECIÓ  TENÍA 32 AÑOS DE EDAD Y HABÍA PUBLICADO OBRAS INDIVIDUALES Y VARIOS CUENTOS EN COMPLICACIONES. EN 1983 LIBRO DE POSTA; EN 1985, QUITO: DEL ARRABAL A LA PARADOJA; EN 1987, ENSAYO: COPLAS POPULARES DEL AZUAY; Y BRUTAL COMO EL RASGAR DE UN FÓSFORO, ESTABA EN LA IMPRENTA ANTES DE SU DESAPARICIÓN,  EN 1991.


¿Cómo el Estado investigó la desaparición de Gustavo?

El 7 de agosto de 1989, Gustavo Garzón junto a Marcos Checa fueron detenidos por el Servicio de Investigación Criminal (SIC), en la ciudad de Quito, mientras circulaba en un auto.  Las autoridades aseguraron que encontraron en el vehículo una pistola Browning 9 mm, un revólver Smith Wesson calibre 38 y “literatura subversiva”. Además, señalaron que Gustavo y Marcos se reconocieron como miembros del Montoneras Patria Libre, un grupo que optó por la revolución armada como lo había hecho también Alfaro Vive Carajo (AVC).


Se les acusó de tenencia ilícita de armas, municiones y explosivos. Trece meses pasó detenido Gustavo Garzón en el antiguo ex penal García Moreno, en el sector de San Roque, de la ciudad de Quito. Pero el 7 de septiembre de 1990, el juez declaró su sobreseimiento definitivo y salió en libertad. Dos meses después, Gustavo fue desaparecido. Su familia recuerda que autos blindados custodiaban su casa en el Centro Histórico de Quito, donde vivía con su madre doña Clorinda.


Gobernaba el expresidente Rodrigo Borja (1988 a 1992) que llegó al poder con la promesa de eliminar el SIC 10; una estructura policial represiva que de forma clandestina se ocupaba de “reprimir y aniquilar” a miembros de “Alfaro Vive Carajo” y otras organizaciones, durante el gobierno del expresidente León Febres Cordero. Así lo recoge el resumen ejecutivo del informe de la Comisión de la Verdad.


Gustavo Garzón desapareció la madrugada del 10 de noviembre de 1990. Sus amigos lo vieron por última vez a la 01:00 en el interior de la discoteca Son Candela, en el sector de La Mariscal, norte de Quito. Treinta minutos después, Gustavo habría salido del lugar, así lo relató  Patricia V., co propietaria de la discoteca, quien le abrió la puerta.


Desde ese día se desconoce el paradero del escritor ecuatoriano. Su familia lo buscó en las instalaciones del SIC 10 porque la primera vez de su detención, Gustavo fue torturado, golpeado y desaparecido por ocho días, antes de ser trasladado al ex penal García Moreno en 1989.


Esta vez no lo encontraron ahí. Acudieron a hospitales, morgues y centros de detención, pero tampoco obtuvieron respuestas. El 16 de noviembre de 1990 presentaron la denuncia por desaparición, pero el Estado no investigó y así lo constató la misma Corte IDH que conoció el caso en 2019.


Las investigaciones policiales


Este máximo organismo de derechos humanos en América señala en su sentencia, que la investigación para dar con el paradero de Gustavo “se reduce a tres partes policiales”.


SU FAMILIA LO BUSCÓ EN LAS INSTALACIONES DEL SIC 10 PORQUE LA PRIMERA VEZ DE SU DETENCIÓN, GUSTAVO FUE TORTURADO, GOLPEADO Y DESAPARECIDO POR OCHO DÍAS, ANTES DE SER TRASLADADO AL EX PENAL GARCÍA MORENO EN 1989.


Primero: 8 de enero de 1991. Parte Informativo No. 051-SICP. La Policía señala que tomó la declaración de la familia de Gustavo Garzón; que investigó el cobro de un cheque por parte de Gustavo (un cheque por la editorial El Conejo por su obra Coplas populares del Azuay); que acudió a hospitales, clínicas, casas asistenciales, morgues y centros de detención en busca de indicios sobre la desaparición; y que hicieron verificaciones en las dependencias de migración para conocer si Gustavo dejó el país”, pero se verificó que no registró movimiento alguno.  El parte policial concluyó que la Policía continuará con las investigaciones para dar con el paradero de Gustavo.


Segundo: 30 de julio de 1991.  Parte Informativo No. 1972-SICP. En este segundo parte, la Policía informa que acudió a la discoteca Son Candela, a centros de salud, morgues, cárceles y otros lugares  en Quito y Guayaquil. Además de que envió un telegrama a los jefes de diferentes dependencias policiales, pero que no se obtuvo respuestas. En el reporte se asegura nuevamente que  continuarán con la búsqueda de Gustavo, pero no ocurre así. La investigación se reanuda tres años después con el tercer parte policial.


Tercero: 22 de agosto de 1994. Parte Informativo No. 1526-OIDP. En este parte, un subteniente de la Policía señala que,  “por versiones de Gustavo durante la detención ocurrida en 1989, habrían sido aprehendidos miembros activos de “Montoneras Patria Libre” y que, debido a que la víctima habría desaparecido tres meses después de obtener su libertad, presumían que miembros de esa organización estarían ligados a su desaparición”.


En este informe, la Policía maneja como hipótesis que MPL estarían involucrados en la desaparición de Gustavo y aseguran que continuarán con las investigaciones hasta esclarecer el caso y localizarlo. Pero no lo hicieron, 20 años pasaron para que el caso sea investigado.


Recién en septiembre 2011 se inició la indagación previa del caso en la Fiscalía. Esto debido al trabajo de la Comisión de la Verdad que registró la desaparición de Gustavo como una de las 17 desapariciones forzadas que recogió el Informe de la Comisión de la Verdad publicado en 2010. 


Tras leer los partes policiales,  la Corte IDH concluyó en su sentencia que el Estado no llevó a cabo diligencias judiciales ni administrativas orientadas a dar con el paradero de Gustavo.


“Antes de que iniciara la investigación judicial, en 2011, las autoridades simplemente se aventuraron a presentar hipótesis, como que el señor Garzón Guzmán habría sido desaparecido por miembros de un grupo subversivo o que habría salido del país. Además, nunca se investigaron las instalaciones policiales donde podría haber estado detenido el Garzón. Las actividades desplegadas por el Estado se limitaron a consultar si las autoridades tenían una persona detenida con ese nombre y a verificar en clínicas, hospitales y en la morgue.  Todo ello pese a que Garzón ya había sido sustraído de la protección de la ley durante el tiempo en que fue torturado en una detención previa”.


TRAS LEER LOS PARTES POLICIALES,  LA CORTE IDH CONCLUYÓ EN SU SENTENCIA QUE EL ESTADO NO LLEVÓ A CABO DILIGENCIAS JUDICIALES NI ADMINISTRATIVAS ORIENTADAS A DAR CON EL PARADERO DE GUSTAVO.


Ninguna de las hipótesis planteadas por el Estado se ha confirmado, más bien el propio gobierno la descartó al no utilizarlas ante la Corte IDH.  En la audiencia pública de enero de este año, el Estado ecuatoriano aceptó su responsabilidad internacional por la desaparición de Gustavo. La directora de Derechos Humanos de la Procuraduría General del Estado, María Fernanda Álvarez, dijo ante la Corte IDH:   “ el Estado acepta que a más de 30 años de la desaparición de Gustavo Garzón, la investigación continúa abierta sin que haya logrado individualizar, procesar y eventualmente sancionar a los responsables de ese delito. Lo cual ha sobrepasado el plazo que pueda considerarse razonable, de conformidad a los criterios establecidos por la misma Corte IDH en su jurisprudencia. En virtud de lo expuesto, el Estado ecuatoriano acepta que el presente caso se ha configurado una desaparición forzada y en consecuencia reconoce su responsabilidad internacional por la violación de los artículos 3, 4.1.; 5.1; 5.2; 7; 8.1; 25.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos”.


Artículos que se refieren al derecho a la vida, integridad, libertad personal, garantías judiciales y de protección judicial de Gustavo.


Actualmente, el caso se encuentra en investigación previa en la Dirección de la Comisión de la Verdad y Participación Ciudadana de la Fiscalía General del Estado con más de 40 expedientes fiscales, es decir, más de  40 mil hojas.



Este 10 de noviembre se cumple 31 años de la desaparición del escritor ecuatoriano. Su máquina de escribir es parte de los recuerdos que custodia su familia. Foto: Elizabeth Ledesma/Inredh


Pensar distinto sin miedo a que te desaparezcan

La Corte IDH en su sentencia recordó al Estado ecuatoriano que una vez ocurre una desaparición forzada es necesario que sea considerada y tratada como un hecho ilícito que debe tener como consecuencia la imposición de sanciones para quien la cometa, instigue, encubra o para quien haya tenido cualquier otra forma de participación en su ocurrencia.


En ese sentido, puntualizó que “el deber de investigar es una obligación de medio y no de resultado que debe ser asumida por el Estado como un deber jurídico propio y no como una simple formalidad condenada de antemano a ser infructuosa”.


La Corte IDH, tras declarar responsable al Estado ecuatoriano por la desaparición forzada  de Gustavo Garzón emitió cinco medidas de reparación.


1.     Investigación. La Corte dispone que el Estado debe continuar eficazmente y con la mayor diligencia las investigaciones y el proceso penal en curso. Para ello señala que se debe abrir las líneas de investigación con el fin de identificar, juzgar y sancionar a los responsables de la desaparición forzada de Gustavo, en un plazo razonable.


2. Determinar el paradero. El Estado efectúe una búsqueda rigurosa por la vía judicial y administrativa en la que realice todos los esfuerzos para determinar el paradero de Gustavo a la mayor brevedad. Para ello, deberá contar con los recursos humanos, técnicos y científicos adecuados e idóneos. En el caso de que la víctima haya fallecido, los restos mortales deben ser entregados a sus familiares de forma inmediata, previa comprobación fehaciente de identidad.


3. Medida de Rehabilitación. Tratamiento psicológico y psiquiátrico para las víctimas.


4. Medida de satisfacción.  Se publicará un resumen de la sentencia por única vez en un medio de comunicación de alcance nacional y la sentencia completa en la página oficial del Gobierno durante un año.  También se realizará un evento público donde el Estado reconozca su responsabilidad internacional por la desaparición de Gustavo.


5. Indemnizaciones. Daños materiales e inmateriales, así como el pago de costas y gastos.


Para Rodrigo Garzón esta sentencia y sus medidas de reparación no solo son para su hermano Gustavo, sino que es una sentencia que permitirá la no repetición de los hechos y ayudará a otros casos similares, para que el Estado investigue de forma diligente un  caso y no espere 30 años para hacerlo.


“Es necesario por el bien del país, por el bien de las víctimas, que el Estado ecuatoriano haga este reconocimiento y pida disculpas públicas a todas las familias de jóvenes que han luchado por cambiar el país, por tener un país mejor”, dice Rodrigo Garzón. Esta sentencia es un reconocimiento del hecho de que se puede pensar distinto, se puede pensar soluciones para el país sin miedo a que te desaparezcan. 


Gustavo Garzón soñaba con un continente sin hambre y sin miseria. Un país libre, un país democrático; donde el que proteste no sea encarcelado, asesinado o desaparecido, decía Rodrigo en una entrevista realizada hace unos meses.


Las sentencias de la Corte IDH son de cumplimiento obligatorio para los Estado partes como Ecuador. La Corte vigilará su cumplimiento, precisa la sentencia.  Las tres medidas últimas de reparación se deben cumplir en un plazo de un año.


PARA RODRIGO GARZÓN ESTA SENTENCIA Y SUS MEDIDAS DE REPARACIÓN NO SOLO SON PARA SU HERMANO GUSTAVO, SINO QUE ES UNA SENTENCIA QUE PERMITIRÁ LA NO REPETICIÓN DE LOS HECHOS Y AYUDARÁ A OTROS CASOS SIMILARES, PARA QUE EL ESTADO INVESTIGUE DE FORMA DILIGENTE UN  CASO Y NO ESPERE 30 AÑOS PARA HACERLO.


Ecuador es el país con más casos pendientes en la Corte IDH

Ecuador ha suscrito los tratados internacionales de respeto a los derechos humanos, sin embargo casa adentro no se los garantiza.  Ecuador lidera la lista de 16 países de la región con causas pendientes en la Corte Interamericana de Derechos Humanos con siete casos sin resolver aún. En segundo lugar está Perú y Argentina (6 cada uno). Seguido de Guatemala (5) y Colombia (4), entre otros.


El Estado ecuatoriano ha sido condenado en 34 ocasiones por vulnerar los derechos humanos.  Solo este año Ecuador fue declarado responsable de violar derechos en tres casos. La primera sentencia fue por el caso  Luis Eduardo Guachalá, desaparecido en el 2004, en el interior del Hospital Julio Endara, en Conocoto.


La segunda sentencia es del 16 de agosto, la Corte condenó al Ecuador por la destitución arbitraria de Vicente Aníbal Grijalva Bueno, un militar que denunció desapariciones forzadas y torturas ocurridas en 1993, dentro de la Fuerza Naval.


Y la tercera sentencia es la de Gustavo Garzón, tras 27 años de litigio contra el Estado ecuatoriano. El caso fue presentado en noviembre de 1994 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y en el 2019 pasó a la Corte IDH. Son más de 30 años de lucha a escala  nacional e internacional, dice Rodrigo Garzón que espera en las próximas semanas acudir a la Fiscalía con la sentencia. 


* Periodista e investigadora

https://www.planv.com.ec/historias/sociedad/la-corte-idh-declaro-responsable-al-estado-ecuatoriano-la-desaparicion-gustavo?fbclid=IwAR1E2BtGKZtgaKHrOBoz2jm8IcZFQhmV45IEfLoArdtqK0xIXxHcDmIBZcY

https://summa.cejil.org/pt/entity/tjvw9tenog7?page=11

https://www.youtube.com/watch?v=2chJqW9ugPs



lunes, 11 de octubre de 2021

Sentencia de CorteIDH en caso Garzón genera esperanza en familiares de desaparecidos en Ecuador verifica

 Sentencia de CorteIDH en caso Garzón genera esperanza en familiares de desaparecidos

11 DE OCTUBRE DE 2021BAJO LA LUPA, DESTACADAS

Esperan que el Estado corrija las fallas en los procesos investigativos, algo por lo que vienen luchando desde hace muchos años.


31 años han pasado desde la desaparición del escritor ecuatoriano Gustavo Garzón y recién su familia ha encontrado algo de justicia, que llegó a través de instancias internacionales. La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) declaró que el Estado ecuatoriano es responsable por la desaparición forzada de Garzón y por la violación de sus derechos “al reconocimiento de la personalidad jurídica, vida, integridad, libertad personal, garantías judiciales y protección judicial”. 




En la misma sentencia declaró responsable al Estado por la violación de los derechos a las garantías judiciales, protección judicial e integridad personal de los familiares del escritor. Su hermano, Rodrigo Garzón, en diálogo con Ecuador Verifica, manifestó que es un logro el que se haya emitido esta condena, por las condiciones que rodean el caso, ocurrido en noviembre de 1990.


“No se señala ningún culpable, no existen indicios, ni ninguna prueba. Pero los antecedentes y el contexto de la desaparición indican claramente que hay responsabilidad del Estado con sus organismos represivos. Es una sentencia que tiene bastante justicia”, manifestó Rodrigo.


Para la familia, el pronunciamiento de la CorteIDH sentará jurisprudencia; pero lo más importante, dicen, es que ordena continuar con la investigación empleando todos los medios científicos y técnicos que existan hasta que haya avances. 


El caso está en la Fiscalía en investigación previa y los familiares han solicitado constantemente que se hagan algunas diligencias, en la medida de lo posible, ya que es muy limitado lo que se puede hacer porque ha pasado tanto tiempo. “Pero hay muchas cosas pendientes que se pueden hacer por parte de la Fiscalía, por lo que esperamos que con el peso de esta sentencia la investigación continúe y se pueda acceder a otra información que hasta la presente fecha se mantiene vedada, me refiero a archivos de las Fuerzas Armadas y de la Policía”, dijo. 




Su historia 


Gustavo Garzón Guzmán nació el 8 de junio de 1958, era escritor y tallerista de la Casa de la Cultura Ecuatoriana y trabajaba para la editorial El Conejo. Tenía 32 años cuando desapareció; a esa fecha estaba escribiendo la tesis de su doctorado en Letras. El 9 de noviembre de 1990, junto con un grupo de amigos, estuvo en una discoteca en La Mariscal, el último lugar donde fue visto. 


Su familia, al notar que no llegó a la casa, inició su búsqueda en clínicas, hospitales, cárceles y la morgue. También acudieron al Servicio de Investigación Criminal de Pichincha (SIC-P) a denunciar la desaparición, pero se negaron a recibirla porque no habían pasado 48 horas. La denuncia fue recibida el 16 de noviembre de 1990. 


El 3 de mayo de 2007 se creó la Comisión de la Verdad, para investigar las violaciones de Derechos Humanos ocurridas entre 1984 y 1988. La Comisión, en su informe final, documentó el caso de Garzón y lo calificó como una desaparición forzada. 


En la sentencia de la Corte “se presume la responsabilidad de la Policía Nacional”. La investigación realizada por la institución uniformada se reduce a tres partes informativos elaborados en enero y julio de 1991 y en agosto de 1994.


En tanto, en enero de este año la Procuraduría General informó que Ecuador asumió la responsabilidad en el caso de Gustavo Garzón.




 


Lo que dispone la sentencia


 El Estado debe continuar y llevar a cabo, en un plazo razonable y con la mayor diligencia, las investigaciones que sean necesarias para identificar, juzgar y, en su caso, sancionar a los responsables de la desaparición forzada de César Gustavo Garzón Guzmán.

El Estado debe realizar pronto una búsqueda rigurosa, sistemática y con los recursos humanos y económicos adecuados, en la que realice todos los esfuerzos para determinar el paradero de Garzón.

El Estado debe brindar el tratamiento sicológico y siquiátrico que requieran las víctimas. Además, deberá realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional.

El Estado debe pagar las cantidades fijadas por concepto de indemnizaciones por daños materiales e inmateriales y por el reintegro de costas y gastos. 

El Estado, dentro del plazo de un año contado a partir de la notificación de esta Sentencia, rendirá al Tribunal un informe sobre las medidas adoptadas para cumplirla.

La Corte supervisará el cumplimiento íntegro de esta sentencia y dará por concluido el presente caso una vez que el Estado haya dado cabal cumplimiento a lo dispuesto.

Sentencia que rebasa el caso


Si bien la sentencia de la CorteIDH se refiere únicamente al caso de Gustavo Garzón, para los familiares de otras personas desaparecidas en Ecuador constituye una esperanza  para que sus casos sean tratados en esa instancia internacional y se logre un poco de esa justicia que no la han hallado en las instancias nacionales.


Para Alexandra Córdova, madre del joven David Romo, desaparecido en mayo de 2013, es una sentencia que invita a la conciencia colectiva de Ecuador, que debe exigir a todos los empleados del Estado a no  prestarse  a la impunidad. “Basta de desapariciones sistemáticas de seres humanos que pueden ser sus propios familiares. La gran parte de estas desapariciones se parecen muchísimo en la actuación del Estado y sus agentes”, manifestó. Córdova considera que el fallo internacional es un llamado de atención a la falta de conocimiento de los agentes estatales sobre Derechos Humanos e investigaciones. “¿Cómo puede ser  que por culpa de  estos agentes Ecuador tenga que ser sancionado en cortes internacionales?”, cuestionó. 


En lo particular, confía en que sea un impulso para su causa en esa lucha constante para saber qué pasó con su hijo y cómo esa respuesta no le ha podido dar el sistema nacional llevó el caso de David Romo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), donde está en fase de admisibilidad.


Situación similar vive Milena Pacheco, hermana de Telmo Orlando Pacheco, joven desaparecido en noviembre de 2011. “Es un triunfo histórico, ya que, si no pudimos obtener verdad y justicia aquí en nuestro país, como debería ser el caso, sí lo obtenemos a nivel internacional”, dijo. Agregó que eso es fundamental, ya que marca un precedente para que el Estado mejore los procesos de búsqueda de los desaparecidos, para que capacite y especialice a los agentes y fiscales. Asegura que en su caso espera agotar las instancias nacionales y asesorarse para acudir a instancias internacionales, alentada por este fallo de la CorteIDH.

http://ecuadorverifica.org/2021/10/11/sentencia-de-corteidh-en-caso-garzon-genera-esperanza-en-familiares-de-desaparecidos/

Corte IDH condena a Ecuador por desaparición forzada de escritor en 1990 en Vistazo

Corte IDH condena a Ecuador por desaparición forzada de escritor en 1990

EFE

Jueves, 7 Octubre 2021 - 21:38

 La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) condenó este jueves al Estado de Ecuador por la desaparición forzada del escritor César Gustavo Garzón Guzmán, ocurrida en Quito en el año 1990.


La sentencia de la corte indica que el Estado ecuatoriano es responsable por la violación de los derechos al reconocimiento de la personalidad jurídica, vida, integridad, libertad personal, garantías judiciales y protección judicial.


El caso se relaciona con la desaparición forzada de César Gustavo Garzón Guzmán, la cual habría ocurrido en un contexto general de desapariciones forzadas cometidas por agentes estatales en contra de personas identificadas como subversivas, pertenecientes a los grupos "Alfaro Vive Carajo" y "Montoneras Patria Libre".


El Estado de Ecuador durante la audiencia pública realizada en el pasado mes de enero había aceptado su responsabilidad internacional por la violación a los derechos del señor Garzón y su familia.


"El Tribunal concluyó, además, que el reconocimiento de responsabilidad realizado por el Estado produce plenos efectos jurídicos. En todo caso, estimó necesario determinar en la sentencia los hechos ocurridos de acuerdo a la prueba recabada y a la luz del reconocimiento de responsabilidad", explica la sentencia.


Guzmán era un escritor que se encontraba escribiendo la tesis de su doctorado. También era tallerista de la Casa de la Cultura Ecuatoriana y trabajaba para la editorial "El Conejo".


$!Corte IDH condena a Ecuador por desaparición forzada de escritor en 1990

El día de los hechos, Garzón, de 32 años en esa fecha, estuvo con un grupo de amigos en una discoteca, siendo este el último lugar donde fue visto. Su familia, al notar que no llegó a la casa, inició su búsqueda y acudió al Servicio de Investigación Criminal de Pichincha para denunciar la desaparición.


La CorteIDH destacó que la Comisión de la Verdad de Ecuador documentó el caso de Garzón en su Informe Final "Sin verdad no hay Justicia" y calificó lo ocurrido como una desaparición forzada en la que "se presume la responsabilidad de la Policía Nacional".


Luego de presentado el Informe Final en septiembre de 2011, se inició una indagación previa en relación con él. Posteriormente, en mayo de 2013, los familiares de Garzón interpusieron una denuncia que dio inicio a una nueva indagación.


Sin embargo, el proceso aún continúa abierto, sin haber tenido avances significativos, por lo que los hechos permanecen en la impunidad.


En la sentencia el Tribunal internacional dispuso que "el Estado (de Ecuador) debe realizar, a la mayor brevedad, una búsqueda rigurosa, sistemática y con los recursos humanos y económicos adecuados, en la que realice todos los esfuerzos para determinar el paradero de César Gustavo Garzón Guzmán".


Además, "debe continuar y llevar a cabo, en un plazo razonable y con la mayor diligencia, las investigaciones que sean necesarias para identificar, juzgar y, en su caso, sancionar a los responsables de la desaparición forzada", cita el texto.


El fallo de la Corte establece reparaciones económicas por daño material e inmaterial a las víctimas.


La CorteIDH, con sede en Costa Rica, forma parte de la Organización de Estados Americanos (OEA), y sus resoluciones son de acatamiento obligatorio para los países del hemisferio que han reconocido su jurisprudencia.

https://www.vistazo.com/actualidad/nacional/corte-idh-condena-a-ecuador-por-desaparicion-forzada-de-escritor-en-1990-CK914721?fbclid=IwAR11CKVsbCdw0mWUKmfNMNoh00Tp8aZw7HmOsUvhYTHcQh24hrUsH9Ak5Nc

domingo, 10 de octubre de 2021

Sentencia del Caso Garzón Guzmán y otros vs. Ecuador, Corte Interamericana de derechos humanos

 https://www.youtube.com/watch?v=53PlO0GUauc&ab_channel=CorteInteramericanadeDerechosHumanos

Con tinta sangre del corazón por Alexis Ponce en Radio La Calle

‘Con tinta sangre del corazón’ / Opinión

Por

Radio La Calle

Por: Alexis Ponce / defensor de DD.HH.


“(…) La Corte Interamericana de Derechos Humanos declara, por unanimidad, que:


1. El Estado ecuatoriano es responsable por la violación de los derechos reconocidos en los artículos 3, 4.1, 5.1, 5.2 y 7 de la Convención Americana, en relación con lo dispuesto en el artículo 1.1 de ese Tratado y en el artículo I.a) de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, este último a partir del 26 de agosto de 2006; en perjuicio del señor César Gustavo Garzón Guzmán, en los términos de los párrafos 62 a 64 de la presente Sentencia.


2. El Estado ecuatoriano es responsable por la violación de los derechos reconocidos en los artículos 8.1 y 25.1 de la Convención, en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento y el artículo I.b) de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada, este último a partir del 26 de agosto de 2006, en perjuicio de sus familiares Julio Garzón, Clorinda Guzmán de Garzón, Luis Alberto Garzón Guzmán, Rodrigo Garzón Guzmán, Luis Lascano y Ana Julia Lascano, en los términos de los párrafos 66 a 89 de la presente Sentencia.


3. El Estado es responsable por la violación derecho a la integridad personal reconocido en el artículo 5.1 de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento, en perjuicio de Julio Garzón, Clorinda Guzmán de Garzón, Luis Alberto Garzón Guzmán, Rodrigo Garzón Guzmán, Luis Lascano y Ana Julia Lascano, en los términos de los párrafos 90 a 94 de la presente Sentencia…”


¡Por fin, algo de justicia!, a la madre Coraje Clorinda Guzmán Viuda de Garzón, y a toda la familia Garzón Guzmán. El pueblo del Ecuador tiene la obligación ética de conocer y no olvidar este drama, de aplaudir con el corazón y reconocer a esta dignísima familia sufriente.


Por fin se concreta esta nueva histórica sentencia condenatoria contra el Ecuador. Así que, aunque sea tarde, los últimos y actuales gobiernos y las autoridades responsables de gravísimas violaciones de derechos humanos, sepan que tienen que pagarla muy caro: recuerden esta sentencia condenatoria por hechos ocurridos en 1990, los ahora “ausentes” Moreno, Romo y otros muchos más de estos últimos treinta años.


La Corte Interamericana de Derechos Humanos acaba de dictar sentencia condenatoria este primero de septiembre contra el Estado ecuatoriano, por un imprescriptible delito de lesa humanidad: la desaparición forzada del escritor Gustavo Garzón, ocurrido entre la noche del 9 y la madrugada del 10 de noviembre de 1990.


La desaparición forzada se dio en las presumibles manos del SIC-10, la estructura secreta de la Inteligencia policial creada en el régimen de Febres Cordero, que luego se llamó Unidad de Investigación de Actividades Subversivas UIAS, y después Unidad de Investigaciones Especiales, UIES, como se denominó al final del período el temible aparato de aniquilación y terrorismo fundado en 1985, y que siguió funcionando tras el fin del Febrescorderato, durante el gobierno del Dr. Rodrigo Borja, quien a pesar de haber cerrado la torturadora estructura policial SIC (Servicio de Investigación Criminal, o “Camal Humano”), no logró desmantelar todo el resto mayor del aparato de tortura y terror del SIC-10.


Fui testigo de la impunidad más infame desde esas épocas hasta el presente. Conocí a doña Clorinda, la madre de Gustavo, en la Plaza Grande, junto a Luz Helena y Pedro (los padres de los desaparecidos hermanos Restrepo), cuando un manojo cada vez más creciente de madres de desaparecidos, empezaban a llegar a la plaza y a juntarse a la nueva generación de defensores de DDHH y a la familia guerreramente heroica.


Todos los ministros de Gobierno, subsecretarios, fiscales y agentes fiscales, comandantes de policía y autoridades en tres décadas, desde el luego prófugo César Verduga en adelante, taparon el caso, no hicieron nada por indagar, ensuciaron a la víctima y dieron largas (¡por 31 años!) a su desconsolada, luchadora y ya anciana madre: Doña Clorinda. Verduga, con la ayuda de su propio aparato de derechos humanos oficial del que provino: la ALDHU, elucubraron la canalla tesis inicial de que Gustavo Garzón, autor de varios libros, el que más recuerdo: “Brutal como el rasgar de un fósforo”, dizque había desaparecido ‘por ingresar a las guerrillas de Colombia’.


Gustavo desapareció a poco de salir del Penal García Moreno de Quito, donde permaneció tras ser torturado y acusado de “sedición subversiva” como “guerrillero” de las Montoneras Patria Libre, MPL, una organización armada que nació como escisión de Alfaro Vive Carajo, AVC. Garzón es el ocultado espejo nacional del testimonio dado por otros intelectuales, poetas y escritores asesinados o desaparecidos al haber optado por la vía armada, que fue la opción de los jóvenes y los poetas sensibles en los años 60, 70 e incluso en las postrimerías de los 80.


Gustavo es, pues, el espejo desconocido por el Ecuador y el continente, del asesinado poeta y guerrillero peruano Javier Heraud, del intelectual argentino y militante montonero Rodolfo Walsh, o del también argentino y militante del PRT Haroldo Conti; o del poeta y guerrillero del ERP salvadoreño Roque Dalton, o del poeta y guerrillero guatemalteco de las FAR, Otto René Castillo.


Al salir libre, acudió en la noche del 9 de noviembre al legendario y ya extinto bar – salsoteca, donde pululábamos los jóvenes de entonces y muchos militantes de izquierdas: el “Son Candela”. Sus amigos y amigas íntimos que estuvieron con él aquella noche, cuentan que se despidió y salió, solo, a la muy noche entre el 9 y 10, de aquel lugar cálido hacia la calle, para San Juan, su barrio tan popular y emblemático, donde vivía con sus hermanos y su madre, a la que llamó para decirle que no se preocupara, que volvía esa noche. Nunca regresó y desapareció, para siempre.


Tras Verduga y el régimen de Borja, callaron este crimen de Estado y entrabaron y dilataron toda investigación y sanción, los gobiernos de: Sixto, Bucaram, Alarcón, Mahuad, Noboa, Lucio Gutiérrez, Palacio, Correa, Moreno y Lasso. En total once gobiernos ocultaron el crimen y nada hicieron por dar a la madre una certeza. La policía y la fiscalía probaron que, pueden pasar décadas, que siguen teniendo un enorme poder en gobiernos de todas las tendencias.


En el gobierno de Moreno, jugaron un rol vergonzoso, el procurador Iñiguez Salvador (por desgracia, hijo de uno de los mejores ecuatorianos y amado amigo personal: el eximio historiador Dr. Jorge Salvador Lara), así como la cancillería y el ministerio de gobierno del Morenismo. Se comportaron como los anteriores, expertos en dilatar, mentir, manipular y ensuciar a la familia, al igual que los gobiernos previos que nada hicieron por Clorinda y Gustavo. Estuve en la Secretaría de Derechos Humanos un corto tiempo en el año 2018 y me indigné cuando supe que la carpeta del caso de Gustavo, ¡31 años más tarde!, llevaba la etiqueta infamante: “Confidencial – Secreto de Estado”.


Recuerdo que les mandé a la mismísima recontra a los “kikuyos” del Estado que, tres décadas después, seguían dilatando y manchando al muerto desaparecido. Era como si tantos sinvergüenzas funcionarios civiles en treinta y un años, tuvieran solo la misión de tapar el vil crimen y ensuciar al fantasma.


Tres años más tarde, cuando era insostenible para el Estado seguir mintiendo, se supo que la representación oficial del Ecuador aceptó el 28 de enero del 2021, en el cierre de la audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la responsabilidad estatal e internacional por la desaparición forzada del escritor Gustavo Garzón.


“El Estado ecuatoriano acepta que en el presente caso se ha configurado una desaparición forzada y en consecuencia reconoce su responsabilidad internacional por la violación a los derechos, en relación a la familia del señor Garzón, el Estado ecuatoriano reconoce sus responsabilidades”, sostuvo entonces la representante del Estado, María Fernanda Álvarez.


La demanda contra el Estado, presentada años antes por el abogado defensor de DDHH César Duque, sostuvo que el caso fue documentado en el Informe estatal de la Comisión de la Verdad en el año 2008, como una desaparición forzada cometida por la Policía Nacional y que existirían elementos suficientes para concluir que Garzón fue privado de su libertad por agentes estatales.


Más ahora, la Corte sostuvo con frontalidad: “Luego de presentado el informe final de la Comisión de la Verdad, en septiembre de 2011, se inició  una indagación previa en relación con este caso. En mayo de 2013, los familiares del señor Garzón Guzmán interpusieron una denuncia que dio inicio a una nueva indagación. El proceso aún continúa abierto, sin haber tenido avances significativos, por lo que los hechos permanecen en la impunidad”.


“Con tinta roja del corazón” fue el título del evento a lleno completo que organizamos un 10 de noviembre por Gustavo Garzón, con mi antigua hermandad de la ya yerta APDH y su corajuda militancia de entonces, en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, donde él tantas veces pasó en sus talleres literarios.  A la madre Clorinda, la llamé “la mujer de negro perpetuo” en el único editorial (“Anatomía de la impotencia”) que, desde ese 1991, me publicara el diario “La Hora” en tres décadas. Y Jimmy Coronado, mi entonces hermano de la APDH fue por esa época el “Hijo Adoptante” de Doña Clorinda Guzmán de Garzón, cuando el sábado 28 de agosto de 1993 creamos el programa “La Adopción de la Ternura” y dimos una pareja de jóvenes entrenados en derechos humanos a todas las madres de desaparecidos de entonces.


Así vivió aquella generación de madres y de hijos adoptantes, que amaron el amor y lucharon la lucha. Nunca olvido el rostro de Doña Clorinda y su bello testimonio al periodista Cristóbal Rodríguez de Diario La Hora en 1996, cuando fui sentenciado a prisión. Qué palabras tan generosas tuvo entonces. Y nunca olvido, tampoco, la calculadora y rastrera actitud de tantos presidentes, ministros, subsecretarios, políticos, comandantes de policía, fiscales y procuradores desde aquel 1990.


La madre coraje, doña Clorinda, puede por fin descansar un poco. Porque su lucha la siguieron sus dignos hijos y nietos. Gustavo Garzón aún señala con su índice, ensangrentado y desaparecido, al Ecuador entero.


(Gracias a mi amigo y hermano Ernesto Pazmiño, abogado de DH, por compartirme la sentencia)





Anexos:

Sentencia de la Corte:


https://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_434_esp.pdf


Vídeo Corte:

 https://radiolacalle.com/con-tinta-sangre-del-corazon-opinion/?fbclid=IwAR0k59rKbVi-c-9s0GT_5fM632TufO37QEODHrTgFErU0AkfBA8VsazFKww

Con tinta sangre del corazón por Alexis Ponce

 ‘Con tinta sangre del corazón’

Alexis Ponce

“La Corte Interamericana de Derechos Humanos declara, por unanimidad, que:

1. El Estado ecuatoriano es responsable por la violación de los derechos reconocidos en los artículos 3, 4.1, 5.1, 5.2 y 7 de la Convención Americana, en relación con lo dispuesto en el artículo 1.1 de ese Tratado y en el artículo I.a) de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, este último a partir del 26 de agosto de 2006; en perjuicio del señor César Gustavo Garzón Guzmán, en los términos de los párrafos 62 a 64 de la presente Sentencia.

2. El Estado ecuatoriano es responsable por la violación de los derechos reconocidos en los artículos 8.1 y 25.1 de la Convención, en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento y el artículo I.b) de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada, este último a partir del 26 de agosto de 2006, en perjuicio de sus familiares Julio Garzón, Clorinda Guzmán de Garzón, Luis Alberto Garzón Guzmán, Rodrigo Garzón Guzmán, Luis Lascano y Ana Julia Lascano, en los términos de los párrafos 66 a 89 de la presente Sentencia. 

3. El Estado es responsable por la violación derecho a la integridad personal reconocido en el artículo 5.1 de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento, en perjuicio de Julio Garzón, Clorinda Guzmán de Garzón, Luis Alberto Garzón Guzmán, Rodrigo Garzón Guzmán, Luis Lascano y Ana Julia Lascano, en los términos de los párrafos 90 a 94 de la presente Sentencia...”

¡Por fin, algo de justicia!, a la madre Coraje Clorinda Guzmán Viuda de Garzón, y a toda la familia Garzón Guzmán. El pueblo del Ecuador tiene la obligación ética de conocer y no olvidar este drama, de aplaudir con el corazón y reconocer a esta dignísima familia sufriente.

Por fin se concreta esta nueva histórica sentencia condenatoria contra el Ecuador. Así que, aunque sea tarde, los últimos y actuales gobiernos y las autoridades responsables de gravísimas violaciones de derechos humanos, sepan que tienen que pagarla muy caro: recuerden esta sentencia condenatoria por hechos ocurridos en 1990, los ahora “ausentes” Moreno, Romo y otros muchos más de estos últimos treinta años.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos acaba de dictar sentencia condenatoria este primero de septiembre contra el Estado ecuatoriano, por un imprescriptible delito de lesa humanidad: la desaparición forzada del escritor Gustavo Garzón, ocurrido entre la noche del 9 y la madrugada del 10 de noviembre de 1990. 

La desaparición forzada se dio en las presumibles manos del SIC-10, la estructura secreta de la Inteligencia policial creada en el régimen de Febres Cordero, que luego se llamó Unidad de Investigación de Actividades Subversivas UIAS, y después Unidad de Investigaciones Especiales, UIES, como se denominó al final del período el temible aparato de aniquilación y terrorismo fundado en 1985, y que siguió funcionando tras el fin del Febrescorderato, durante el gobierno del Dr. Rodrigo Borja, quien a pesar de haber cerrado la torturadora estructura policial SIC (Servicio de Investigación Criminal, o “Camal Humano”), no logró desmantelar todo el resto mayor del aparato de tortura y terror del SIC-10.

Fui testigo de la impunidad más infame desde esas épocas hasta el presente. Conocí a doña Clorinda, la madre de Gustavo, en la Plaza Grande, junto a Luz Helena y Pedro (los padres de los desaparecidos hermanos Restrepo), cuando un manojo cada vez más creciente de madres de desaparecidos, empezaban a llegar a la plaza y a juntarse a la nueva generación de defensores de DDHH y a la familia guerreramente heroica. 

Todos los ministros de Gobierno, subsecretarios, fiscales y agentes fiscales, comandantes de policía y autoridades en tres décadas, desde el luego prófugo César Verduga en adelante, taparon el caso, no hicieron nada por indagar, ensuciaron a la víctima y dieron largas (¡por 31 años!) a su desconsolada, luchadora y ya anciana madre: Doña Clorinda. Verduga, con la ayuda de su propio aparato de derechos humanos oficial del que provino: la ALDHU, elucubraron la canalla tesis inicial de que Gustavo Garzón, autor de varios libros, el que más recuerdo: “Brutal como el rasgar de un fósforo”, dizque había desaparecido ‘por ingresar a las guerrillas de Colombia’.

Gustavo desapareció a poco de salir del Penal García Moreno de Quito, donde permaneció tras ser torturado y acusado de “sedición subversiva” como “guerrillero” de las Montoneras Patria Libre, MPL, una organización armada que nació como escisión de Alfaro Vive Carajo, AVC. Garzón es el ocultado espejo nacional del testimonio dado por otros intelectuales, poetas y escritores asesinados o desaparecidos al haber optado por la vía armada, que fue la opción de los jóvenes y los poetas sensibles en los años 60, 70 e incluso en las postrimerías de los 80. 

Gustavo es, pues, el espejo desconocido por el Ecuador y el continente, del asesinado poeta y guerrillero peruano Javier Heraud, del intelectual argentino y militante montonero Rodolfo Walsh, o del también argentino y militante del PRT Haroldo Conti; o del poeta y guerrillero del ERP salvadoreño Roque Dalton, o del poeta y guerrillero guatemalteco de las FAR, Otto René Castillo. 

Al salir libre, acudió en la noche del 9 de noviembre al legendario y ya extinto bar – salsoteca, donde pululábamos los jóvenes de entonces y muchos militantes de izquierdas: el “Son Candela”. Sus amigos y amigas íntimos que estuvieron con él aquella noche, cuentan que se despidió y salió, solo, a la muy noche entre el 9 y 10, de aquel lugar cálido hacia la calle, para San Juan, su barrio tan popular y emblemático, donde vivía con sus hermanos y su madre, a la que llamó para decirle que no se preocupara, que volvía esa noche. Nunca regresó y desapareció, para siempre. 

Tras Verduga y el régimen de Borja, callaron este crimen de Estado y entrabaron y dilataron toda investigación y sanción, los gobiernos de: Sixto, Bucaram, Alarcón, Mahuad, Noboa, Lucio Gutiérrez, Palacio, Correa, Moreno y Lasso. En total once gobiernos ocultaron el crimen y nada hicieron por dar a la madre una certeza. La policía y la fiscalía probaron que, pueden pasar décadas, que siguen teniendo un enorme poder impune en gobiernos de todas las tendencias. 

En el gobierno de Moreno, jugaron un rol vergonzoso, el procurador Iñiguez Salvador (por desgracia, hijo de uno de los mejores ecuatorianos y amado amigo personal: el eximio historiador Dr. Jorge Salvador Lara), así como la cancillería y el ministerio de gobierno del Morenismo. Se comportaron como los anteriores, expertos en dilatar, mentir, manipular y ensuciar a la familia, al igual que los gobiernos previos que nada hicieron por Clorinda y Gustavo. Estuve en la Secretaría de Derechos Humanos un corto tiempo en el año 2018 y me indigné cuando supe que la carpeta del caso de Gustavo, ¡31 años después!, llevaba la etiqueta infamante: “Confidencial - Secreto de Estado”. 

Recuerdo que les mandé a la mismísima recontra a los “kikuyos” del Estado que, tres décadas luego, seguían dilatando y manchando al muerto desaparecido. Era como si tantos sinvergüenzas funcionarios civiles en treinta y un años, tuvieran solo la misión de tapar el vil crimen y ensuciar al fantasma. 

Tres años más tarde, cuando era insostenible para el Estado seguir mintiendo, se supo que la representación oficial del Ecuador aceptó el 28 de enero del 2021, en el cierre de la audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la responsabilidad estatal e internacional por la desaparición forzada del escritor Gustavo Garzón.

“El Estado ecuatoriano acepta que en el presente caso se ha configurado una desaparición forzada y en consecuencia reconoce su responsabilidad internacional por la violación a los derechos; en relación a la familia del señor Garzón, el Estado ecuatoriano reconoce sus responsabilidades”, sostuvo entonces la representante del Estado, María Fernanda Álvarez.

La demanda contra el Estado, presentada años antes por el abogado defensor de DDHH César Duque, sostuvo que el caso fue documentado en el Informe estatal de la Comisión de la Verdad en el año 2008, como una desaparición forzada cometida por la Policía Nacional y que existirían elementos suficientes para concluir que Garzón fue privado de su libertad por agentes estatales.

Más ahora, la Corte sostuvo con frontalidad: “Luego de presentado el informe final de la Comisión de la Verdad, en septiembre de 2011, se inició́ una indagación previa en relación con este caso. En mayo de 2013, los familiares del señor Garzón Guzmán interpusieron una denuncia que dio inicio a una nueva indagación. El proceso aún continúa abierto, sin haber tenido avances significativos, por lo que los hechos permanecen en la impunidad”. 

“Con tinta roja del corazón” fue el título del evento a lleno completo que organizamos un 10 de noviembre por Gustavo Garzón, con mi antigua hermandad de la ya yerta APDH y su corajuda militancia de entonces, en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, donde él tantas veces pasó en sus talleres literarios.  A la madre Clorinda, la llamé “la mujer de negro perpetuo” en el único editorial (“Anatomía de la impotencia”) que, desde ese 1991, me publicara el diario “La Hora” en tres décadas. Y Jimmy Coronado, mi entonces hermano de la APDH fue por esa época el “Hijo Adoptante” de Doña Clorinda Guzmán de Garzón, cuando el sábado 28 de agosto de 1993 creamos el programa “La Adopción de la Ternura” y dimos una pareja de jóvenes entrenados en derechos humanos a todas las madres de desaparecidos de entonces. 

Así vivió aquella generación de madres y de hijos adoptantes, que amaron el amor y lucharon la lucha. Nunca olvido el rostro de Doña Clorinda y su bello testimonio al periodista Cristóbal Rodríguez de Diario La Hora en 1996, cuando fui sentenciado a prisión. Qué palabras tan generosas tuvo entonces. Y nunca olvido, tampoco, la calculadora y rastrera actitud de tantos presidentes, ministros, subsecretarios, políticos, comandantes de policía, fiscales y procuradores desde aquel 1990.

La madre coraje, doña Clorinda, puede por fin descansar un poco. Porque su lucha la siguieron sus dignos hijos y nietos. Gustavo Garzón aún señala con su índice, ensangrentado y desaparecido, al Ecuador entero. 

(Gracias a mi amigo y hermano Ernesto Pazmiño, abogado de DH, por compartirme la sentencia)

Anexos: 

Sentencia de la Corte:

 https://www.corteidh.or.cr/.../articulos/seriec_434_esp.pdf

Vídeo Corte: 

https://www.youtube.com/watch?v=53PlO0GUauc

Mi texto editorial en Radio La Calle Quito:

https://radiolacalle.com/con-tinta-sangre-del-corazon.../

8 comentarios

Ana Lucia Egas

No se puede tapar el sol con un dedo, Clorinda Garzón madre luchadora, que nunca bajo la Guardia, hoy se hace algo de justicia, Ecuador con otro nombre en su lista de crímenes de Estado.

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Katya Ponce

La justicia tardó, pero llegó, la lucha que solo una Madre con su infinito amor ,logró poner otra vez al Estado Ecuatoriano en la mira internacional,condenando hechos tan repudiables,lo que la justicia Ecuatoriana encubre y deja en la impunidad.

Do… Ver más

 · Responder · 1 d

Ernesto Pazmiño Granizo

Katya Ponce Doña Clorinda es un ejemplo de amor y de lucha infinita. Tuve la suerte de ser secretario del comité de familiares de víctimas y desparecidos por la represión q lo formamos allá por el año 1994. Al fin, con esta sentencia, un poco de descanso, para doña Clorinda, a ella no le importaba el monto de la reparación económica, lo único q quería es q se establezca la responsabilidad del Estado para que sea un precedente y no se vuelva a repetir estos crimines. Esta sentencia es la q se debe escribir en una placa en el palacio de gobierno y en la comandancia de la policía: “Chapas, nunca mas desaparezcan y asesinen a los luchadores por una sociedad más justa”

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Katya Ponce

Ernesto Pazmiño Granizo completamente de acuerdo no Chapas ni Milicos asesinos nunca más!

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Gonzalo Abarca C

Otra más del Estado y se viene más sentencias

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Mayra Galarza Molina

Al fin justicia para su madre y su familia

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Rodrigo Garzón

Estimado Alexis muchas gracias por sus palabras y solidaridad durante tantos años y por su amable intermedio a todos los amigos, artistas, compañeros y familiares que le acompañaron a mi madre con convicción, conciencia y ternura, en los momentos más difíciles, hasta llegar a esta condena y establecimiento de responsabilidad del Estado ecuatoriano por este crimen atroz, gracias a sus bondadosas acciones seguiremos reclamando y recordando a Gustavo.

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Sentencia CIDH: Gustavo Garzón desapareció en manos del Estado, 2021/10/08 en: la palabra abierta

 Sentencia CIDH: César Garzón desapareció en manos del Estado

8 octubre, 2021  Posted by Leonardo Parrini  Investigación, Política, Sociedad

Corrían los años noventa. La noche del 9 de noviembre César Garzón Guzmán de 32 años fue visto por última vez en una discoteca de la ciudad de Quito. Garzón era escritor y tallerista de la Casa de la Cultura Ecuatoriana y trabajaba para la Editorial El Conejo. Lo que ocurrió con el joven intelectual fue una desaparición forzada en la que “se presume la responsabilidad de la Policía Nacional”, según sentencia judicial internacional.


Crimen de Estado


En el contexto del caso en momentos de la desaparición de César Garzón, fines de 1990 -plena vigencia del gobierno de Rodrigo Borja- existía una política de represión en contra de personas relacionadas con el grupo “Alfaro Vive Carajo” (AVC) por parte de miembros de la seguridad estatal que incluía detenciones ilegales y desapariciones forzadas. Garzón había sido detenido el 7 de agosto de 1990 y permaneció incomunicado y torturado por miembros del Servicio de Investigaciones Criminales de Pichincha, fue trasladado luego a la Prisión García Moreno donde estuvo recluido durante tres meses hasta el 7 de septiembre de 1990, día en que fue sobreseído y salió en libertad. Al cabo de dos meses a partir de ese momento, César Garzón desapareció la noche del 9 de noviembre cuando salía de la discoteca Son Candela, ubicada en las calles Amazonas y Reina Victoria en la ciudad de Quito. Se truncaba así una carrera profesional de Garzón como doctor en Literatura, con evidente sospecha de un final trágico bajo la forma de un crimen de Estado.


Esta semana el caso entró en una nueva etapa cuando la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sentenció que el Estado ecuatoriano es responsable “por la desaparición forzada del señor César Gustavo Garzón Guzmán y por la violación de sus derechos al reconocimiento de la personalidad jurídica, vida, integridad, libertad personal, garantías judiciales y protección judicial”. Adicionalmente, la corte sentenció que se atentó contra derechos a las garantías judiciales protección e integridad de los familiares del desaparecido.


El expediente de César Garzón fue investigado por una Comisión de la Verdad que documentó lo sucedido con el escritor ecuatoriano, mediante Informe Final, “Sin verdad no hay Justicia”, que calificó la desaparición forzada en manos de la Policía Nacional. En el mes de septiembre de 2011, la comisión inició una indagación previa en relación con el caso y en mayo de 2013, los familiares de Garzón interpusieron la denuncia que dio inicio a una nueva indagación. El proceso continúa abierto sin avances significativos, por lo que los acontecimientos que afectaron al escritor desaparecido “permanecen en la impunidad”, sentenció la CIDH.


El dictamen de la corte constituye una forma de reparación, no obstante, ordenó diversas medidas reparatorias entre la que se incluyen que el Estado debe continuar investigando el caso, mientras que, si se establece que la víctima falleció, se debe entregar sus restos a sus familiares quienes deberán recibir apoyo psicológico. La sentencia contempla que se indemnizará con $ 10.000 dólares a la familia de Garzón por daños materiales e inmateriales, así como el pago de costas y gastos. La madre de Garzón -Clorinda Guzmán- recibirá, además, $57.000 por concepto de ingresos dejados de percibir a favor de su hijo, y otros $80.000 por concepto de daño inmaterial.


La CIDH estima que la madre experimentó “graves sufrimientos por cuenta de la desaparición de su hijo y por los actos de revictimización cuando se realizaba las labores de búsqueda”, ante lo cual estipula que la señora deberá recibir $ 40.000 dólares por concepto de daño inmaterial, agregando otros valores determinados.


Con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos se cierra un aciago capítulo del caso de César Garzón, en tanto que la justicia es asignatura pendiente hasta cumplir a cabalidad los dictámenes del fallo judicial.


TAGS: CIDH César Garzón

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About Leonardo Parrini

Periodista. Fotógrafo. Director-Editor de la revista digital LAPALABRABIERTA. Colaborador de las revistas ROCINANTE y BABIECA (Campaña de Lectura Eugenio Espejo). Conductor del programa La Oreja Libertaria, Radio Pichincha 95.3 FM. Autor de los libros La hora del lobo (2000), Decapitar a la Gorgona: ¿la corrupción, una moral de la crisis? (2001), Eva sin paraíso (2003), Diálogo comunitario en democracia (2013), Égüez. La memoria insumisa (2016), Escritos en clave morse (2018). Ha colaborado en Revista Diners como comentarista de obras literarias.

https://www.lapalabrabierta.com/2021/10/08/sentencia-cidh-cesar-garzon-desaparecio-manos-del-estado/

Corte condena al Estado ecuatoriano ¿Qué significa? 2021/10/08 en gk city

 Corte IDH condena al Estado ecuatoriano por desaparición forzada de Gustavo Garzón, ¿qué significa?

Gustavo Garzón desapareció hace más de 30 años

Karol E. Noroña · 8 de octubre del 2021

Clorinda Guzmán, madre de Gustavo Garzón, escritor y militante desaparecido el 19 de noviembre de 1990. Cortesía de Apxel.


La familia del escritor y militante Gustavo Garzón —desaparecido desde el 10 de noviembre de 1990, durante el gobierno de Rodrigo Borja— tuvo que esperar más de 30 años para que el Estado ecuatoriano fuese responsabilizado por la desaparición de Garzón. 


El 7 de octubre de 2021, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) condenó a Ecuador por la desaparición forzada de Garzón y declaró en su sentencia que el Estado es “responsable por la violación de sus derechos al reconocimiento de la personalidad jurídica, vida, integridad, libertad personal, garantías judiciales y protección judicial”. 


Clorinda Guzmán, su madre, se unió a la lucha por las personas desaparecidas en 1990. Acompañaba a otros familiares que buscaban a sus seres queridos. Entre ellos, Pedro Restrepo y Luz Elena Arismendi, padres de Santiago y Andrés Restrepo, desaparecidos en 1988 en el gobierno de León Febres Cordero. Cada miércoles se plantaban ante el Palacio de Carondelet para exigir respuestas. En el país no las encontraron y, como en tantos otros casos, tuvieron que acudir a instancias internacionales. 


 


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Para la Corte IDH, esta sentencia es, en sí misma, una forma de reparación para Gustavo Garzón  y su familia, que presentó el caso de su desaparición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hace 25 años. Recién en julio de 2019, la Comisión lo remitió a la Corte, cuyos jueces ahora ordenaron cinco medidas de reparación integral:


Obligación de investigar: el Estado ecuatoriano deberá  “continuar eficazmente y con la mayor diligencia las investigaciones y el proceso penal en curso” para identificar y juzgar a los responsables de la desaparición forzada de Garzón. 

Determinación de su paradero: el Estado deberá ejecutar una búsqueda rigurosa por “la vía judicial y administrativa pertinente” para encontrar a Gustavo Garzón. Si se hallan sus restos, deberán ser entregados a sus familiares con la mayor brevedad posible y sin costo alguno. 

Medidas de rehabilitación: Ecuador deberá brindar gratuitamente, a través de instituciones de salud especializadas y de forma inmediata, tratamiento psicológico y psiquiátrico que requieren las familias sobrevivientes y víctimas, previo consentimiento informado y por el tiempo que lo necesiten. Esta ha sido una exigencia constante de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas (Asfadec).

Medidas de satisfacción: el Estado debe publicar un resumen oficial de la sentencia de la Corte IDH en un diario de amplia circulación nacional y la integridad de la sentencia en el sitio web del gobierno. Asimismo, deberá realizar un acto de reconocimiento de responsabilidad internacional en relación al caso. 

Indemnizaciones compensatorias: el Estado deberá pagar 15.000 dólares por daños materiales e inmateriales a la familia de Garzón. 

¿Quién fue Gustavo Garzón?

Gustavo Garzón fue un escritor y militante del movimiento subversivo Montoneros Patria Libre, considerado una célula terrorista por el gobierno de Febres-Cordero. El cuatrienio en que el líder socialcristiano estuvo en el poder estuvo marcado por constantes abusos contra los derechos humanos (entre ellos, detenciones arbitrarias, desapariciones e incluso ejecuciones extrajudiciales) de personas que el régimen consideraba peligrosas. 


A Febres-Cordero lo sucedió en el poder el socialdemócrata Rodrigo Borja. En su gobierno, a pesar de la política oficial de terminar con la represión previa, aún se dieron abusos y desapariciones por parte de las fuerzas de seguridad del Estado. 


El 9 de noviembre de 1990, Gustavo Garzón salió de su casa, en el barrio San Juan, en el centro de Quito. Ese día, Garzón fue a una biblioteca para avanzar en su tesis de doctorado literario. Apenas unos meses antes, el 7 de septiembre, había salido de prisión después de haber sido torturado y acusado de un asalto que nunca pudo comprobarse, por lo que fue sobreseído. Desde que fue liberado, sufrió constantes  persecuciones —tanto en casa como en las calles, dicen sus familiares.


Ese 9 de noviembre se vio con amigos en la clásica discoteca Son Candela. Estuvo con ellos durante horas, hasta la madrugada del 10 de noviembre. Ese fue el último que lo vieron vivo. Tenía 32 años. 


Desde ese día, su familia ha exigido respuestas sobre su paradero. Clorinda Guzmán, unida a la lucha por los desaparecidos en el Centro Histórico, gritó siempre por su cuarto hijo, cultor de letras desde que cursaba las aulas del colegio Montúfar, que experimentó con las matemáticas, la estadística y la aviación y que eligió la militancia de la izquierda radical en el país. 


La investigación de su desaparición tiene más de 40 mil  fojas, agrupadas en 40 cuerpos fiscales. Continúan almacenadas en la Dirección de Derechos Humanos y Participación Ciudadana en la Fiscalía, hasta este 2021, según la investigación de la periodista Mayra Caiza, compactada en el documental Brutal como el rasgar de un fósforo,  que relata el caso y la vida del escritor y militante.  


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Una vida de resistencia

“Gracias a todas las personas que piensan en mi hijo Gustavo” dijo Clorinda Guzmán,  sentada en el centro del escenario de una sala de la Casa de la Cultura Ecuatoriana en julio pasado en el estreno de Brutal como el rasgar de un fósforo. 


En aquel momento le pregunté qué significaría para ella una sentencia de la Corte IDH contra el Estado ecuatoriano, dijo que sería reivindicatoria pero también un claro signo de la impavidez estatal. “Es una decepción el haber luchado tantos años y no haber conseguido nada porque los gobiernos nunca han respondido”, reclamó. 


Para Lidia Rueda, presidenta de Asfadec, esta sentencia es una muestra más de que “la única respuesta es la lucha en las calles, porque si no hacemos eso, en el país no pasa nada, no les importa”, dijo. En Ecuador, según cifras oficiales, hay 1876 personas desaparecidas, aunque la organización piensa que esa es mucho menor a la real. A través de su activismo, Asfadec reclama por más de 4.400 desaparecidos, una cifra que fue emitida por el entonces fiscal general Galo Chiriboga en 2015. Pero no se cansan. Ahora, uno de los hermanos de Gustavo, Rodrigo, es secretario de Asfadec y continúan reclamando investigaciones efectivas. 


La lucha de las familias logró que en Ecuador se aprobara la Ley Orgánica para la Actuación de Búsqueda de Personas Desaparecidas en enero del 2020. En noviembre de ese año, se emitió su reglamento —cinco meses después del plazo dispuesto por la Asamblea Nacional. Sin embargo, las negligencias denunciadas por las familias continúan. “No hay fiscales capacitados, las investigaciones continúan en indagación previa, no hay diligencias ni pericias efectivas. No es una persona, son miles de familias con sillas vacías en casa”, cuestiona Lidia Rueda. 


Cuando Guillermo Lasso asumió la presidencia, en mayo de 2021, Asfadec hizo un llamado para que el nuevo gobierno atienda la situación de las personas desaparecidas. Incluso, le enviaron una carta pidiéndole concretar una reunión. Hasta este 8 de octubre, no ha habido respuesta del presidente de la República, quien tampoco ha hecho pronunciamiento público alguno sobre el tema. En su plan de gobierno, al igual que en los de los otros 15 candidatos que se disputaron la presidencia, no hubo una sola línea dedicada a los desaparecidos en Ecuador. 


 


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Karol E. Noroña

Quito, 1994. Periodista y cronista ecuatoriana. Cuenta historias sobre los derechos de las mujeres, los efectos del crimen organizado en el país y cubre permanentemente la lucha de las familias que buscan sus desaparecidos. Ha escrito en medios tradicionales e independientes nacionales e internacionales. Segundo lugar del premio Periodistas por tus derechos de la Unión Europea en Ecuador. Forma parte de la organización Chicas Poderosas Ecuador.

https://gk.city/2021/10/08/sentencia-desaparicion-forzada-gustavo-garzon-ecuador/?fbclid=IwAR2_QMcWdl6EPk5AG8Bne7HJWLrtAU-t2v4z4KV3X_82aAko7KG51h3D8J0


Corte IDH indicó que el estado ecuatoriano es responsable 2021/10/07

 Corte IDH indicó que el Estado ecuatoriano es responsable por desaparición de escritor

César Gustavo Garzón Guzmán desapareció hace tres décadas en la ciudad de Quito.


7 de octubre, 2021 - 18h46



Sede de la Corte IDH, en Costa Rica. Foto tomada del sitio web de la corte.

Este jueves la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) sentenció que el Estado ecuatoriano es responsable “por la desaparición forzada del señor César Gustavo Garzón Guzmán y por la violación de sus derechos al reconocimiento de la personalidad jurídica, vida, integridad, libertad personal, garantías judiciales y protección judicial”.


La corte también indicó que se atentó contra los derechos a las garantías judiciales, protección e integridad de los familiares del desaparecido.


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Garzón era escritor y tallerista de la Casa de la Cultura Ecuatoriana y trabajaba para la editorial El Conejo. Desapareció el 9 de noviembre de 1990, a la edad de 32 años. Fue visto por última vez en una discoteca.


“La Comisión de la Verdad de Ecuador documentó el caso de César Gustavo Garzón Guzmán en su informe final ‘Sin verdad no hay Justicia’ y calificó lo ocurrido como una desaparición forzada en la que ‘se presume la responsabilidad de la Policía Nacional’. Luego de presentado el informe final de la Comisión de la Verdad, en septiembre de 2011, se inició una indagación previa en relación con este caso. En mayo de 2013, los familiares del señor Garzón Guzmán interpusieron una denuncia que dio inicio a una nueva indagación. El proceso aún continúa abierto, sin haber tenido avances significativos, por lo que los hechos que afectaron al señor Garzón Guzmán permanecen en la impunidad”, explicó la corte.


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La Corte IDH estableció que su sentencia constituye, por sí misma, una forma de reparación. Pero también ordenó varias medidas como reparación.


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Estas incluyen que el Estado debe continuar investigando el caso, mientras que, si se establece que la víctima falleció, se deben entregar sus restos a sus familiares, quienes deberán recibir apoyo o tratamiento psicológico.


Además se menciona que se deberá indemnizar por daños materiales e inmateriales, así como el pago de costas y gastos.


“(...) la Corte estima pertinente fijar en equidad la cantidad de USD $ 10.000,00 (diez mil dólares de los Estados Unidos de América), como indemnización por concepto de daño emergente, la cual deberá ser entregada a la señora Clorinda Guzmán de Garzón”, la madre de la víctima.


Ella también deberá recibir $ 57.000 por concepto de ingresos dejados de percibir a favor del señor César Gustavo Garzón Guzmán, así como otros $ 80.000 por concepto de daño inmaterial.


“En segundo lugar, la Corte estima que la señora Clorinda Guzmán de Garzón experimentó graves sufrimientos por cuenta de la desaparición de su hijo y por los actos de revictimización cuando realizaba las labores de búsqueda. Por lo anterior, la Corte fija en equidad la suma de USD $ 40.000,00 (cuarenta mil dólares de los Estados Unidos de América), por concepto de daño inmaterial, la cual debe ser pagada a su favor”, se añade en la sentencia, que también estima otros valores. (I)

https://www.eluniverso.com/noticias/politica/corte-idh-indico-que-el-estado-ecuatoriano-es-responsable-por-desaparicion-de-escritor-nota/

martes, 7 de julio de 2020

20090808 Derechos humanos, caso Restrepo un símbolo, El Comercio, Especial


La profesora Benavides fue asesinada, un capitán dela Marina fue acusado, sigue prófugo.
Derechos Humanos, caso Restrepo un símbolo
A finales de los 80 la paz se alteró, Caso Restrepo fue reconocido como crimen de Estado.
La lucha por buscar a nuestros hijos fue un acto de amor.
El caso Baque conmovió Manabí, otro hecho de abuso policial hubo en Portoviejo.
1999-2009 cinco hechos que sacudieron al país en años recientes.
9 de noviembre de 1990
El escritor Gustavo Garzón estuvo hasta pasadas las 02:00 en Son Candela un bar en la Carrión y Reina Victoria en Quito.
Esa noche le dijo a un amigo que sabía que lo estaban siguiendo. Desde entonces no se supo más de él. Las autoridades hablaban de una posible vinculación de Garzón con movimientos subversivos de Colombia pues fue miembro de Montoneras Patria Libre, pero sus amigos y familiares creen que fue desaparecido por las fuerzas del orden.


miércoles, 19 de febrero de 2020

20200217 Comparecencia del ex presidente Rodrigo Borja

Lugar: Fiscalía (Av. Patria y Juan León Mera)
Hora: 11:30h
Fecha: 20200217

Asisten:
Fiscal del caso Gustavo Garzón, Dr. Andrés Cuasapaz
Andrés Vallejo, Rodrigo Borja, sus abogados
Familiares de Gustavo Garzón


jueves, 12 de septiembre de 2019

Comunicado de prensa OEA

CIDH presenta caso sobre Ecuador a la Corte IDH
12 de septiembre de 2019
  
Washington, D.C. – La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó el 26 de julio de 2019 ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) el Caso 11.587, César Gustavo Garzón Guzmán, respecto de Ecuador.

El caso se relaciona con la desaparición forzada de César Gustavo Garzón Guzmán a partir del 9 de noviembre de 1990 en Quito, Ecuador por parte de miembros de la Policía Nacional. El hecho se dio en un contexto general de desapariciones forzadas por parte de agentes estatales en contra de personas identificadas como subversivas, en particular de los grupos “Alfaro Vive Carajo” y “Montoneras Patria Libre”. El caso fue documentado por el informe de la Comisión de la Verdad de Ecuador como una desaparición forzada cometida por la Policía Nacional. La CIDH determinó que existen elementos suficientes para concluir que César Gustavo Garzón Guzmán fue privado de libertad por agentes estatales. Asimismo, concluyó que la negativa de las autoridades a reconocer la detención, en el contexto de la época y tomando en cuenta la prueba obrante en el expediente, constituyó un encubrimiento de los hechos.

Por otra parte, la Comisión estimó que la hipótesis manejada por el Estado en el marco de la investigación, según la cual la víctima fue sustraída por miembros del grupo subversivo al que pertenecía o que huyó a otro país, coincide con el modus operandi para casos de desapariciones forzadas en el momento de los hechos.

En particular, respecto de la investigación judicial, la CIDH refirió que todas las investigaciones se reducen a tres partes policiales sin que conste que el Estado haya iniciado e impulsado formalmente una investigación penal transcurridos más de 26 años desde los hechos, por lo que concluyó que el Estado ecuatoriano no ha investigado los hechos del presente caso con la debida diligencia ni en un plazo razonable.

En el Informe de Fondo, la Comisión concluyó que el Estado es responsable por la violación de los derechos al reconocimiento de la personalidad jurídica, a la vida, a la integridad personal, a la libertad personal, a las garantías judiciales y a la protección judicial previstos en la Convención Americana, así como los artículos I a) y b) de la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas.
La CIDH recomendó al Estado las siguientes medidas de reparación:

1. Investigar de manera completa, imparcial y efectiva el paradero de César Gustavo Garzón Guzmán, y de ser el caso, adoptar las medidas necesarias para identificar y entregar a sus familiares los restos mortales según sus deseos.

2. Llevar a cabo los procedimientos internos relacionados con las violaciones a los derechos humanos declaradas en el Informe de Fondo y conducir los procesos correspondientes por el delito de desaparición forzada de César Gustavo Garzón Guzmán, de manera imparcial, efectiva y dentro de un plazo razonable, con el objeto de esclarecer los hechos en forma completa, identificar a todos los responsables e imponer las sanciones que correspondan.

3. Reparar adecuadamente las violaciones de derechos humanos declaradas en el Informe de Fondo tanto en el aspecto material como moral, incluyendo una justa compensación, el establecimiento y difusión de la verdad histórica de los hechos, un acto público de reconocimiento de responsabilidad y la implementación de un programa adecuado de atención a sus familiares, en consulta con estos.

4. Disponer las medidas administrativas, disciplinarias o penales correspondientes frente a las acciones u omisiones de los funcionarios estatales que contribuyeron a la denegación de justicia e impunidad en la que se encuentran los hechos del caso, incluyendo las acciones u omisiones de autoridades que hubieren obstaculizado la realización de diligencias de investigación.

5. Adoptar las medidas de no repetición necesarias para evitar que en el futuro se produzcan hechos similares. Las medidas de no repetición en el presente caso deberán incluir medidas legislativas, administrativas o de otra índole para que las investigaciones sobre desaparición forzada de personas en Ecuador cumplan con los estándares descritos en el Informe de Fondo.

La Comisión Interamericana sometió el caso a la jurisdicción de la Corte el 26 de julio de 2019, porque consideró que el Estado no cumplió con las recomendaciones contenidas en el Informe de Fondo.

Este caso constituiría la primera oportunidad para que la Corte Interamericana de Derechos Humanos se pronuncie sobre el contexto particular en el que ocurrieron los hechos en Ecuador, en el marco de un modus operandi muy específico, y permitiría consolidar los estándares de valoración probatoria en materia de desaparición forzada.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.